El último día de clase del mes de Marzo, hicimos un viaje breve pero muy significativo en la historia del arte a través de la pintura. Vimos imágenes de cuadros que partieron de Egipcio y siguieron en el Medievo, siendo pinturas que representan escenas cotidianas y que se centran en la figura humana.
images.jpgpintura_medieval.jpg
Dimos un gran salto en la historia y pasamos a ver cuadros de Van Gogh, que se expresa a través del color, la textura, la forma y el rasgo, algo totalmente diferente a lo visto anteriormente, ya que era un arte centrado en el ser humano. Si seguimos caminando por la historia de este arte, llegamos al Impresionismo que da como fruto una pintura rápida, sin formas definidas que se centra en el color. Van_Gogh.jpg
Del pincel de Munch, llega la total deformación de la forma. el_grito_Munch.jpgEl gran Picasso, que es figura clave del arte moderno, curiosamente empezó pintando como Velázquez pero quiso ser consecuente con su época y de esa decisión creó cuadros como el Arlequín o el Guernica (su obra más criticada). el_guernica_Picasso.jpgUna imagen muy curiosa que vimos, fue un cuadro de Malevich, Blanco sobre blanco, que como observamos carece totalmente de elementos pictóricos. blanco_sobre_blanco_Malevich.jpgEl último pintor en nuestro corto viaje "pintoresco" fue Kandinsky, que se expresa con el lenguaje de las formas, basándose en círculos, cuadrados, etc. y jugando también con el color. Kandinsky.jpg

Con este recorrido brevísimo y rápido en la historia de la pintura, vemos como se ha producido un proceso de deshumanización de la misma, ligada al resto de las artes como por ejemplo la danza. Con esta deshumanización, el artista pretende centrarse en transmitir sensaciones al espectador mediante movimientos concretos jugando con el tempo-ritmo, siendo la temática central algo "extracotidiana". La música por el contrario, es un arte puro libre de elementos humanos; está deshumanizada.
Días después, tuvimos que realizar una recensión sobre un ensayo escrito por Ortega y Gasset, "La deshumanización del arte". En ella, aparte de comentar lo leído, debíamos plasmar nuestra opinión o reflexión sobre este tema. Llevando el tema en un pequeño coloquio en clase, se llegó a la conclusión de que el arte y su apreciación es cultural; hay que entender los códigos para entender el arte, pero no necesariamente para disfrutarlo. El conocimiento del código no implica el disfrute del arte, la deshumanización progresiva se da en todos los aspectos artísticos (pintura, danza, música...).
Volvimos a retomar este tema en días posteriores, porque Jorge puntualizó que tras haber leído nuestras recensiones sobre el ensayo de Ortega y Gasset, se sintió un poco "apenado" al vislumbrar que muchos o la gran mayoría de los alumnos no entendemos el arte moderno.
Cuando alguien propone una nueva obra de arte que se desconoce dentro de un determinado ámbito cultural, está "obligado" a dar un discurso artístico correspondiente para presentar y explicar en qué consiste su obra y qué quiere expresar con ella, para hacerla así más cercana y deje de ser desconocida.
¿Cómo podemos tratar este tema con los niños dentro del aula? Una de las maneras, puede ser a través de la dramatización, que no es más que coger elementos de todas las artes para llevar a cabo una determinada. Con el teatro se da juego a todas ellas; lo conocemos comúnmente como teatralización, más que como dramatización. A raíz de esto, en clase llevamos a cabo, en grupos de 3-4 personas, una pequeña dramatización, cuyos protagonistas eran el Corazón y la Razón: la Razón defiende un arte que el Corazón no entiende y viceversa. A continuación os plasmo el pequeño guión:

Docudrama sobre una obra de arte. El profesor sale al encerado y dibuja una obra de arte.
RAZÓN: ¡Ay! Que arte tan maravilloso.
CORAZÓN: ¿Qué arte? ¿De qué? ¿Dónde? (mirando sin encontrar por toda la pizarra)
RAZÓN: Aquí, ¿no lo ves? (señalando una interrogación en la pizarra con un marco fastuoso)
CORAZÓN: Pues a mí no me gusta.
RAZÓN: (indignado) Eso es que no sabes nada de arte. (Suspirando cursi de nuevo) ¡Ay!, ¡quién fuera artista!
CORAZÓN: Pero…todos somos artistas, mira mi graffiti (contesta el corazón mientras hace un graffiti rápido con su nombre en la pizarra).
RAZÓN: Un graffiti y en este museo, ¡tú mientes corazón!
CORAZÓN: (el corazón se contraría, hace una larga pausa envalentonándose y dice) Quien miente eres tú razón, que dices lo que no sientes.

Después de representar cada grupo su dramatización, tuvimos que sacar individualmente un pequeña "moraleja" sobre esta dramatización en particular y sobre el tema de la deshumanizaciónd del arte en general. La mia fue: “El arte no sería arte si sólo se entendiese con la razón, también hay que disfrutarlo con el corazón”.

Os animo a que plasméis las vuestras y como no, a que añadáis o modifiquéis lo que creáis conveniente.